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Esta semana os traemos una tarea extraída del libro “Tranquilos y atentos como una rana” de Eline Snel. Un libro magnífico en el que se nos enseñan pautas y ejercicios para guiar a los más pequeños, ayudarles a mejorar su atención, técnicas y pautas para que aprendan a relajarse, a respirar, etc. todo ellos a través de la meditación y el Mindfulness adaptados para los niños.

Aunque se trate de un ejercicio orientado a los más pequeños, es algo que todos podemos poner en práctica, ya que aunque parezca una tarea de lo más sencilla a veces el bullicio y el ritmo de la vida no nos permite concedernos estos momentos. Desde PositivArte os animamos a que todos los miembros de la familia os toméis un momento al menos una vez a la semana para consultar vuestro parte meteorológico personal.

mindfulness para niños

Ejercicio: el parte meteorológico personal

Siéntate cómodamente, cierra los ojos o déjalos entornados, como prefieras. Tómate el tiempo que necesites para descubrir cómo te sientes en este momento. ¿Qué tiempo está haciendo dentro? ¿Te sientes relajado y brilla el sol? ¿O está el cielo encapotado, cubierto de nubes y a punto de caer un chaparrón? ¿O quizás hay una tormenta? ¿Qué sientes realmente?  Es como hacer el parte meteorológico según tu estado emocional de este momento, sin pensarlo.

Y cuando sepas cómo te sientes en este mismo instante, lo dejas tal cual, exactamente como es, no precisas sentirte de otra manera distinta a como te sientes ahora. ¿Verdad que no puedes cambiar el tiempo exterior? Permanece así, experimentando esta sensación por un momento.

De forma amable y curiosa, observas las nubes, la luz brillante del cielo o los colores oscuros de la tormenta que se avecina… Es simplemente lo que hay, el humor no puede cambiarse así como así. Igual que no puede cambiarse el tiempo.

Puede ser que en otro momento del día el tiempo cambie, pero ahora es como es. Y así está bien. Los estados de ánimo cambian. Pasan por sí mismos. No tienes que hacer nada para ello. Y esto hace las cosas más fáciles.

Con este ejercicio los niños aprenden a identificarse menos con sus cambios de humor. Yo no soy el chaparrón, pero me doy cuenta de que llueve. Yo no soy una gallina, pero me doy cuenta de que a veces tengo una fuerte sensación de miedo, en la zona del cuello.

A la mayoría les gustaría dibujar “el tiempo”. Les hace conscientes de la lluvia, el sol y la tormenta en ellos mismos. Y lo que es importante: permiten que así sea.

CONSEJOS PARA CASA

Aceptar el tiempo

  •  Dibuja tu parte meteorológico particular, en este momento. Al finalizar el día, comprueba si el tiempo todavía es el mismo o si ha cambiado hace ya un buen rato. Nada permanece siempre igual. Saber esto puede ayudar.
  •  Cuando vas de casa al colegio, observa las distintas manifestaciones climatológicas. Siente la lluvia, el frío en tus mejillas, el viento que casi te tira al suelo, el agradable calor del sol que te llena de energía. Quizás también te des cuenta de que tienes miedo a la tormenta, o bien compruebas que te parece un fenómeno muy emocionante.
  •  ¿Qué humor tienen hoy tus padres? ¿Y tu hermano, tu hermana o tus amigos? ¡A ver si puedes observarlos como si observaras el tiempo exterior! Sin censurarlo. A veces llueve y a veces brilla el sol. En todos nosotros.